miércoles, 22 de octubre de 2008

El beneficioso aporte terapéutico de las sanguijuelas


Asociados a prácticas medievales de la medicina, hoy estos gusanos prestan sus servicios a algo tan moderno como la microcirugía, sobre todo por su efecto anticoagulante y descongestionante.
"Sanguijuelas alemanas y francesas a mui bajo precio se venden en la Botica y Droguería del señor José Morales"."Se ha recibido de Europa un surtido de sanguijuelas mui buenas y a precios sumamente baratos. Interesados, ocúrranse a la casa de don Luis Blanchard"."Napoleón Agustín Gobert, médico cirujano retirado de la Armada, ofrece sus servicios como para sangrar, poner ventosas, sanguijuelas y emplomar muelas".Nada de extraño tenía para los lectores de "El Mercurio" de Valparaíso encontrarse con avisos como éstos a mediados del 1800. Precisamente, durante aquel siglo una explosión de trabajos científicos reivindicaron las bondades terapéuticas de estos gusanos - conocidas desde tiempos inmemoriales- , y que llevaron su popularidad al máximo en Europa.
Arsenal médico Entonces como ahora, la curiosidad médica estaba centrada en la "hirudo medicinalis", una especie de sanguijuela sanguívora, es decir, que se alimenta de sangre, y que "a diferencia de otras, no son selectivas y lo hacen de peces, aves o de cualquier animal", cuenta el doctor Juan Fernández, profesor titular e investigador en biología celular del desarrollo de la Universidad de Chile y, quizás, quien más sabe acerca de ellas tras décadas de estudio.Según cuenta, a través de la historia la mordedura de la sanguijuela fue aplicada para tratar una gran variedad de enfermedades, incluyendo dolores de cabeza y de estómago (ver nota relacionada), hasta que con el desarrollo de la ciencia médica perdieron protagonismo dentro del arsenal terapéutico.Sin embargo, en la actualidad su uso no es infrecuente y se centra en el tratamiento de la congestión venosa - una complicación que puede ocurrir tras una cirugía reconstructiva o de implantes- , gracias a las propiedades anticoagulantes, descongestionantes y analgésicas de los fluidos que secreta."Una cosa tan ancestral como las sanguijuelas se ocupan hoy en lo más avanzado que hay en medicina, la microcirugía", sentencia el doctor Patricio Léniz, cirujano plástico del Hospital del Trabajador.Tras décadas relegadas a pantanos y esteros, a partir de 1980 estos invertebrados reavivaron el interés clínico, dando paso a una próspera industria en Estados Unidos y Europa, con proveedores que publicitan su producto en destacadas revistas médicas internacionales. De acuerdo con el mercado, cada sanguijuela puede llegar a costar 20 dólares.Incluso, es tal su utilidad, que una vez más el hombre ha imitado a la naturaleza y hace dos años se creó una "sanguijuela mecánica", en base a una cámara de vacío de cristal, con tubos que succionan la sangre y mantienen la irrigación de la herida del paciente.
Pinchazo y ardor"Muchas veces ocurre que cuando trasplantas un músculo o un tejido, como el reimplante de un dedo o una mano, posterior a la cirugía la circulación venosa se ve obstruida, entonces el tejido se congestiona. Si eso se mantiene por mucho tiempo, se puede perder", precisa Léniz. Para evitar aquello se ocupan diferentes medidas farmacológicas y terapéuticas. Es entonces cuando algunos cirujanos recurren a tan particular herramienta. "Lo más poderoso que existe es la hirudina, una proteína que proviene de la 'hiruda medicinalis'. Su gracia es que tiene propiedades anticoagulantes. Cuando pones estos animales sobre el tejido congestionado, chupan la sangre y alivian la presión".El método es simple, pero desagradable si no se está acostumbrado a que un gusano se desplace por la piel. Al principio se siente un pequeño pinchazo y una leve sensación de ardor, que pronto desaparece por el efecto analgésico de su saliva. Llena de sangre, una sanguijuela puede medir hasta 15 cm.Conocida también como hirudoterapia, Chile no se ha mantenido ajeno a ella. En 1999, por ejemplo, médicos del Hospital Sótero del Río solicitaron con urgencia a través de los medios de comunicación sanguijuelas para favorecer el reimplante al que fue sometido un niño de dos años, que sufrió la amputación de su brazo en una centrífuga.El mismo doctor Léniz las ha ocupado en algunas ocasiones y, en diciembre pasado, el Instituto Teletón las utilizó en un paciente parapléjico de 19 años. "Fue operado de una herida en el talón. El colgajo (trasplante de tejido del mismo paciente) que se puso para cubrir la zona ulcerada no tenía una buena evolución por la falta de irrigación", dice Roxana Boke, enfermera clínica de la Unidad de Hospitalizados.Después de una evaluación del cirujano, el doctor Arturo Prado, éste recomendó aplicar la hirudoterapia. "Comenzamos a hacerlo dos veces al día, por una hora aproximadamente. Al cabo de ocho días se logró disminuir el hematoma y salvar el colgajo", explica Roxana.Si bien no siempre se logran buenos resultados - y además existe el riesgo de infecciones, fácilmente controlables- , hay estudios que aseguran que el uso de sanguijuelas alcanza el doble de éxito en la recuperación de tejidos trasplantados en comparación con lo que ocurre con fármacos u otros procedimientos.
Laboratorio de gusanos Durante décadas, el doctor Juan Fernández ha estudiado las sanguijuelas. "Es un buen paradigma para investigar los mecanismos del desarrollo embrionario y la regeneración nerviosa", precisa. En su laboratorio de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile ha reproducido con éxito varias especies y hoy cuenta con más de cien sanguijuelas, las que viven alrededor de diez años. "Son hermafroditas. Al comienzo de la etapa de reproducción son todos machos y copulan entre ellos. Luego cambian a hembras y utilizan los espermios para fecundar". En promedio depositan unos 30 huevos en capullos, en lugares húmedos fuera del agua.Del total de sanguijuelas, mantiene apenas una decena para uso medicinal, las que ha facilitado sin costo a diversos cirujanos en el país. "Es cara su mantención (en estanques de agua) y limpieza. Como los pedidos son espaciados, cuesta mantenerlas hambrientas", factor necesario para su uso, ya que una vez que chupan sangre, se demoran tres a cuatro meses en digerirla. Varias veces ha propuesto la creación de bancos de sanguijuelas, como en otros países, "pero no se ha dado porque aún no hay una utilización constante de ellas". APETITO Cerca de 45 minutos demora una sanguijuela en succionar entre 10 y 15 mm de sangre.

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